Calendario

Enero 2008
LunMarMierJueVierSabDom
 << <Sep 2008> >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

¿Quién está en línea?

Miembro: 0
Visitante: 1
 

Baúl de Pensamientos

Anuncio de los artículos posteados el : 03/01/2008

03 En 2008 

Oscuridad - Parte II

Cuando entré en mi apartamento lo encontré húmedo y frío, demasiado frío para tratarse de un cálida noche de pleno agosto. Cuando encendí la luz del salón me percaté de que me había dejado los ventanales abiertos de par en par y que una ligera brisa entraba a través de ellos. Me acerqué a los ventanales para cerrarlos cuando me pareció ver algo moverse en mi jardín. Una fugaz sombra y un ligero ruido. No quería volverme paranoica así que lo olvidé y cerré los ventanales.

Me senté en el sofá y empecé a desabrocharme las sandalias cuando de repente el silencio que reinaba en mi casa se vio truncado. La radio que tenía en la cocina se encendió a todo volumen, y en la emisora sonaba una melodía diabólica. Corrí hacia la cocina para apagarla ya que era muy tarde y no quería despertar a los vecinos, pero me llevé una gran sorpresa al llegar hasta ella. La radio estaba desenchufada y aun así la canción seguía sonando. A los pocos segundos la canción se apagó y la luz se fue, dejandome completamente a oscuras.


Yo estaba inmóvil de miedo, me había quedado completamente paralizada, no sabía qué hacer porque tan sólo de pensar en dar un paso y encontrar de nuevo aquellos sádicos ojos mirándome en la oscuridad me daba pavor.
Entonces empecé a oír algo. Era la voz de un niña tarareando la misma canción que había sonado en la radio segundos antes. La voz sonaba muy cerca de mí y aquella melodía era realmente desagradable. Después la niña dejó de cantar y empezó a lloriquear, pidiendome auxilio.

Un sudor frío recorrió mi espalda, no quería moverme porque imaginaba que si me giraba vería a la niña tras de mí llorando con sus ojos endiablados. El aliento se negaba a salir de mi boca, me costaba respirar y apenas podría haber articulado palabra si en aquel momento me hubiera atrevido a decir algo.

La luz volvió y, para mi descanso, todas las voces y presencias extrañas desaparecieron. No pude dormir en toda la noche, aunque no era para menos puesto que cada vez que lo intentaba y cerraba los ojos me imaginaba a una dulce niña suplicandome con los ojos inyectados en sangre y cantando auqella odiosa canción.

Cuando amaneció, salí pronto de casa para dar un largo paseo. Necesitaba pensar y recapacitar ya que lo que me estaba sucediendo no era normal y necesitaba una explicación. Decidí acudir a un psicólogo, aunque en un domingo sería imposible. Tendría que esperar hasta el día siguiente. ¿Podría dormir aquella noche? ¿Me volvería a visitar la oscuridad otra vez?

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Continuará...

Lady · 25 vistas · 1 comentario