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Baúl de Pensamientos

Anuncio de los artículos posteados en : Enero 2001

20 Agos 2008 

El Despertar - Parte I

El viento me apartaba los mechones de la cara. Podía notar cómo las lágrimas me resbalaban por las mejillas, secándose progresivamente para después volver a manar por mis lacrimales como si de una fuente se tratase. La noche era húmeda y fresca y desde mi posición podía ver una espectacular panorámica de la ciudad, tan serena pero a la vez tan alborotada con sus miles de luciérnagas brillando sin cesar. En el fondo no quería irme de este mundo... Sentía una paz tan grande en mi interior.

No podía creer que me hubiera hecho algo tan ruin. Él no. Cualquiera menos él... Pero lo había hecho. Aún podía notar en mi interior la furia que sentí cuando los vi juntos, besándose, retozando, creyendo no ser vistos y dando rienda suelta a la pasión. Los sorprendí en nuestra casa, en nuestra habitación, en nuestra cama. Fue horrible. Su expresión era la que suelen poner los novios infieles sorprendidos por sus parejas en pleno acto sexual con otra, la de "Esto no es lo que parece"; pero vaya si lo era.

Salí corriendo intentando contener las lágrimas y la ira que nació en mí. Mis tacones resonaban en la acera mientras él me seguía, todavía vistiéndose y diciendome que teníamos que hablar.

- Tú y yo no tenemos nada de que hablar, cerdo... Cabrón!- me giré para seguir mi camino pero él se me antepuso
- Cariño, sé que te habrá parecido espantoso lo que has visto pero creeme sólo era sexo, yo te quiero a ti
- ¿De verdad me crees tan tonta como para caer en una mentira tan estúpida?
- No, cariño pero escúchame...
- No me llames cariño! Yo ya no soy nada tuyo- estallé

No me respondió.

- ¿Sólo era sexo no? Luke, íbamos a casarnos!
- ¿Íbamos? Yo quiero estar contigo
- Pues lo siento mucho, habertelo pensado antes de acostarte con esa furcia del montón

Las lágrimas seguían saliendo descontroladamente.

- Me has decepcionado, Luke. Pensaba que tú eras diferente pero ya veo que no, eres como todos los demás- un incómodo silencio reinó la calle que a esas horas de la madrugada estaba desierta- Y ahora apartáte de mi camino, no quiero volver a verte nunca más

Le esquivé para seguir caminando. En realidad no quería que me dejara ir, esperaba que me siguiera, me tomara entre sus brazos y me prometiera el fin del mundo. Le habría creído como una tonta. Pero no lo hizo, y yo seguí caminando sin girar la vista atrás.

Evidentemente me llamó varias veces, pero yo no se lo cogí. Lo más duro fue tener que cancelar la boda, devolver los regalos y hablar con el agente inmobiliario para poner en venta la casa que ambos compartíamos. Me busqué un apartamento de alquiler y me refugié en mi desgracia.

Ahora, dos semanas, tres botellas de whisky y un bote de somníferos después estaba en la azotea de mi edificio con medio cuerpo fuera con la intención de tirarme al vacío y recordandome a mí misma el motivo que me había llevado hasta esa situación.

¿De verdad merece la pena? ¿Voy a dejar de vivir por ese mamón que no supo apreciarme? Suspiré. Volví dentro, me senté en la terraza y me tomé una copa de vino a su salud.

Sonó el teléfono pero dejé que saltara el contestador automático.

- ¿Chloe? ¿Estás ahí? Bueno que pregunta tan tonta sé que estás ahí, no das señales de vida y no me respondes a las llamadas. ¿Seguro que no necesitas mi ayuda para los casos de emergencia? Ya sabes que puedo comprar dos kilos de helado y alquilar tres o cuatro pelis malas...- Anne se rió sonoramente- Aunque bueno, eso es lo que solíamos hacer en el insti cuando el tío de turno nos dejaba por una de las animadoras, sé que esto es diferente... Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras. Llámame.

Anne era mi mejor amiga desde hacía muchos años, tantos que ya ni me acordaba. Siempre habíamos ido a clase juntas y nos lo hemos contado todo. Hemos pasado tantas cosas juntas, ella es como si fuera una hermana para mí. Sin embargo, cuando empecé a salir con Luke nos distanciamos un poco. Cada una tenía su trabajo, su pareja y, en definitiva, su vida. Ahora me arrepentía tanto de ello.

Su llamada logró arrancarme una sonrisa. Así que me levanté y marqué su número.

- Anne soy yo
- Chloe cielo! Menos mal que me has llamado ya pensaba llamar a la funeraria, tía ¿Dónde estabas bajo tierra?
- Pues casi, he estado a punto de hacer una tontería
- ¡¿Que?! Estás loca o que!
- Sí un poco. Pero no quiero hablar de eso ahora
- Ya, comprendo
- Anne, ¿Tú me ayudarías en algo?
- Claro tonta, tan sólo dime y yo haré lo que sea
- Quiero empezar de cero, una nueva vida. ¿Qué me dices?

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Continuará...
Lady · Ninguna vista · Escribir un comentario
03 En 2008 

Oscuridad - Parte II

Cuando entré en mi apartamento lo encontré húmedo y frío, demasiado frío para tratarse de un cálida noche de pleno agosto. Cuando encendí la luz del salón me percaté de que me había dejado los ventanales abiertos de par en par y que una ligera brisa entraba a través de ellos. Me acerqué a los ventanales para cerrarlos cuando me pareció ver algo moverse en mi jardín. Una fugaz sombra y un ligero ruido. No quería volverme paranoica así que lo olvidé y cerré los ventanales.

Me senté en el sofá y empecé a desabrocharme las sandalias cuando de repente el silencio que reinaba en mi casa se vio truncado. La radio que tenía en la cocina se encendió a todo volumen, y en la emisora sonaba una melodía diabólica. Corrí hacia la cocina para apagarla ya que era muy tarde y no quería despertar a los vecinos, pero me llevé una gran sorpresa al llegar hasta ella. La radio estaba desenchufada y aun así la canción seguía sonando. A los pocos segundos la canción se apagó y la luz se fue, dejandome completamente a oscuras.


Yo estaba inmóvil de miedo, me había quedado completamente paralizada, no sabía qué hacer porque tan sólo de pensar en dar un paso y encontrar de nuevo aquellos sádicos ojos mirándome en la oscuridad me daba pavor.
Entonces empecé a oír algo. Era la voz de un niña tarareando la misma canción que había sonado en la radio segundos antes. La voz sonaba muy cerca de mí y aquella melodía era realmente desagradable. Después la niña dejó de cantar y empezó a lloriquear, pidiendome auxilio.

Un sudor frío recorrió mi espalda, no quería moverme porque imaginaba que si me giraba vería a la niña tras de mí llorando con sus ojos endiablados. El aliento se negaba a salir de mi boca, me costaba respirar y apenas podría haber articulado palabra si en aquel momento me hubiera atrevido a decir algo.

La luz volvió y, para mi descanso, todas las voces y presencias extrañas desaparecieron. No pude dormir en toda la noche, aunque no era para menos puesto que cada vez que lo intentaba y cerraba los ojos me imaginaba a una dulce niña suplicandome con los ojos inyectados en sangre y cantando auqella odiosa canción.

Cuando amaneció, salí pronto de casa para dar un largo paseo. Necesitaba pensar y recapacitar ya que lo que me estaba sucediendo no era normal y necesitaba una explicación. Decidí acudir a un psicólogo, aunque en un domingo sería imposible. Tendría que esperar hasta el día siguiente. ¿Podría dormir aquella noche? ¿Me volvería a visitar la oscuridad otra vez?

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Continuará...

Lady · 25 vistas · 1 comentario
03 En 2008 

Sólo te tengo a ti - Parte I

Manhattan. 10 de Abril de 2001.

Aquel fue un día triste. Es como suelen ser los días en que entierras a un ser querido. Un ser querido tan allegado como tu propio padre. La última persona que me quedaba en el mundo acaba de irse de mi lado, como antes lo hiciera mi madre a causa del cáncer, mi mejor amiga en un accidente aéreo y mis abuelos a los que apenas conocí.

Para muchas personas seré una desgraciada sin familia, para otras una heroína que sobrevive a pesar de las heridas... pero la verdad, es que ni yo misma sé ya quién soy; un despojo... quizá me definiría como un despojo humano ya que sin sentimientos, sin dinero ni trabajo, sin amigos ni pareja es en lo que se convierte una persona: en un despojo.

Jamás había aspirado a ser feliz, mi niñez no fue precisamente idílica y mi adolescencia la pasé encerrada en mi cuarto dejando volar mi imaginación. Pero en aquel momento, a los 22 años y sola en el mundo no tenía más remedio que salir a la calle a buscarme la vida... y eso fue lo que hice. Lo que pasa es que lo que hago actualmente puede que a mucha gente no le parezca un trabajo, soy prostituta.

Así es, pero ¿Qué podía esperar una persona sin estudios, que jamás había trabajado en nada y que necesitaba desesperadamente el dinero? ¿Camarera, cajera, dependienta? En todos piden estudios, aunque parezca mentira y yo, por desgracia, no los tenía.

Puede que utilizase el camino fácil, la vía más rápida pensareis, sí quizá, pero no tenía elección; y ahora, más que nunca, me arrepiento.

Los Ángeles. 15 de Octubre de 2007.

Los Ángeles... ya hacía más de seis meses que me había mudado aquí pero siempre me ha parecido una ciudad  muy grande. Demasiado. Era una noche fría, el otoño dejaba su huella en mis muslos desnudos, aunque ya me había acostumbrado al frío nocturno. Cuando vives de la noche tienes que acostumbrarte a muchas cosas.

Janine estaba a mi lado, era más guapa y más joven que yo. Yo ya tenía los 28 cumplidos y ella apenas contaba con 20, me sentía responsable de ella, hacía poco que había empezado y yo tuve que enseñarle tantas cosas... era como la hermana pequeña que nunca tuve.

- Súbete más la falda o esta noche no sacas nada - le dije

Tenía los ojos tristes y cansados y alrededor de ellos había una rojez propia de la cocaína. La prostitución va acompañada de la droga en tantas ocasiones... en realidad la prostitución va acompañada de muchas otras cosas desagradables.

Pero ella era una chica desperdiciada, tan guapa y con tanta vida por delante. Yo era como ella cuando empecé y ahora me doy cuenta de que he tirado toda mi vida por la borda por un puñado de sucios y asquerosos dólares. Aunque ya nada podía hacer... ¿Qué pondría en mi currículum? ¿6 años de experiencia profesional como puta? Sabía que jamás saldría de la calle pero prefería no pensar en eso, sólo quería sacar dinero para poder mantenerme a mí y a mi hija Carla a flote. La pequeña Carla, sólo tiene 4 años pero es tan lista. Sé que ella sí llegará muy lejos. Ojalá pudiera pagarle la universidad.

Se acercaba un coche y paró muy cerca de nosotras. Miré a Janine y ella negó con la cabeza.

- Ve tú, yo ya estoy harta de los viejos verdes

Me encaminé hacia el coche, dejando mi alma junto a Carla, para que cuidara de ella. Muchas veces me imaginaba que estaba con ella, que dormíamos juntas y éramos felices. Llegué hasta la ventanilla del copiloto y me asomé llevándome una gran sorpresa.

- Jacob, ¿Qué haces otra vez aquí? - pregunté
- Entra por favor... necesito hablar contigo
- Estoy trabajando
- Te pagaré - dijo enseñándome un fajo de billetes

Me volví hacia Janine.

- Janine, si viene la poli lárgate ¿vale?

Entré en el coche y cogí el dinero que Jacob me ofrecía; él arrancó el coche y nos fuimos muy lejos de allí.

- ¿Cómo está Carla? - me preguntó
- Bien, la está cuidando María
- ¿María?
- Sí, mi vecina, la mexicana

Él no me respondió.

- ¿Porqué te preocupas por nuestra hija ahora? Carla ya casi ni pregunta por tí - le dije
- Te voy a sacar de la calle, Sarah
- No me vengas con esas otra vez, por favor!!
- Lo digo en serio, no quiero ver como ese chulo de mierda te pega cada vez que le da la gana, ¿Que te crees que no lo veo?
- Jacob, tú y yo no somos nada, ¿vale?. Ya no somos nada
- Sarah yo te quiero y lo sabes, eres tú la que no quiere dejarlo

Así es, Jacob es el padre de Carla y hace cuatro años fuimos novios. Él sabía desde un principio a lo que yo me dedicaba, aunque siempre decía que me sacaría de allí. Yo, desde luego, nunca le creí; pero aquel día lo decía tan convencido que ni el miedo que sentía por Tom (mi "dueño") me acobardó. Le cogí de la mano y asentí con la cabeza. Y ahí fue donde empezó nuestra pesadilla.

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Continuará...
Lady · 28 vistas · 1 comentario
02 En 2008 

Oscuridad - Parte I

Una noche de verano cuando todo era alegría y diversón y todo el mundo bailaba al son de la música, yo notaba como una mirada oscura y profunda recorría cada detalle de mi cuerpo... ¿Sería sólo una sensación? ¿O habría alguien escondido que me miraba sin cesar?

Aquel lugar, radiante de luz y color, para mí no era más que otra celebración gris y sin sentido que atormentaba mi pesar aún más. Una boda. Todos los años se casaba alguien. Y en todas y cada una de ellas me sentía igual de vacía. Esta era diferente, pues era mi hermana la afortunada. Ella siempre había sido la mejor en todo, a pesar de ser la pequeña. Ella fue quién se graduó en la universidad, ella fue quién ganaba todas las competiciones a las que se presentaba, ella fue quién primero se hizo novio y, como no, ella fue la primera en casarse.

Pero la mirada seguía ahí, como vigilándome, observando todos mis movimientos. Como una cámara oculta con su extraña pero a la vez consabida presencia.

La boda ya estaba llegando a su fin, y sobre la pista de baile ya sólo quedaban los más borrachos o bailadores, que a menudo son los mismos. La gente ya estaba saliendo del local, y mi recién casada hermana y su marido despedían a todo el mundo en la puerta. Yo seguía en la misma posición que había adoptado durante toda la noche: sentada en  mi mesa.

Mi hermana se acercó a mí, se sentó a mi lado y me tomó de la mano.

- No has bailado en toda la noche - me dijo
- Sabes que no me gusta bailar delante de la gente
- Pero si no bailas delante de la gente ¿Cuando bailas? ¿Cuando estás tú sola, amargada como siempre en tu casa?

La miré indignada, pero en el fondo sabía que tenía razón, no salía mucho de mi casa y solía ir del trabajo a mi casa y viceversa, todos los días, igual durante todo el año. Los fines de semana eran aún peor, me tumbaba sobre el sofá y veía varias películas o leía hasta que me dormía, esperando que llegara el lunes para ver la luz del sol cuando saliera para ir a la oficina.

- Ahora puedes bailar, aunque sea una canción, ya no queda casi nadie - me dijo levántandose
- Será mejor que me vaya a casa, es tarde y estoy cansada

Me despedí de los dos y me dirigí al aparcamiento, me monté en mi coche y conduje hasta mi urbanización; cuando aparqué y bajé del coche la misma incómoda sensación de que alguien te observa volvió a aparecer, pero esta vez los ojos tenían dueño. Un hombre varios pasos por detrás de mí me observaba inmóvil desde la acera. Estaba muy oscuro así que no le veía la cara, era una sombra negra sin cara pero con unos ojos punzantes que se clavaban en mí como dos dagas.

- ¿Hola? - dije poco convencida

El hombre no me respondió, se giró para entrar en uno de los apartamentos y de repente su cara se iluminó, parecía como si hubiera vuleto a la realidad. Se trataba de mi vecino.

- Hola Melanie, que raro que hayas salido esta noche
- Era la boda de mi hermana
- Oh, felicítala de mi parte, buenas noches

Mi vecino entró en su casa dejandome más inquieta todavía ¿Porqué había pensado que no era él al principio? ¿Estaba volviendome loca?

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Continuará...
Lady · 28 vistas · 2 comentarios
31 Dic 2007 

Si quieres soñar...

... no dejes de entrar a mi baúl

Muy pronto empezarás a creer que las palabras pueden hacerte flotar...

Imagen: Seven Sisters II ; Origen: LadySkyee Gallery (DA) 

Imagen: Seven Sisters II ; Origen: Mi galería en DeviantArt
Lady · 21 vistas · Escribir un comentario